"El arte de un Maestro Jamonero, no es sólo el arte de seleccionar la pieza perfecta. Mi padre siempre me decía que un buen maestro se reconoce por su capacidad de distinguir entre un jamón excelente y uno perfecto.
Y eso es lo que he aprendido a hacer: no cesar nunca en la búsqueda de la calidad máxima, para que este maravilloso Jamón siempre tenga la fama que se merece".

Francisco Javier Fernández Flores